El procedimiento se originó luego de una denuncia que indicaba que S. S. F. se había hospedado allí mientras estuvo prófugo, durante 24 horas. Al intentar ingresar a la habitación con la llave cedida por el hotel, el personal policial escuchó que alguien en el interior acerrojaba un arma. Por lo tanto el personal se identificó y al entrar estaba F. T., quien tenía una pistola Glock 9mm sobre la mesa de luz. En el lugar había además 112 gramos de cocaína en envoltorios, una balanza, teléfonos celulares y una computadora.
En otra habitación allanada luego, en la que estaba registrado el abogado, se encontraron envoltorios con otros 28,3 gramos de clorhidrato de cocaína en envoltorios de nylon, 18,5 gramos de Cannabis Sativa, junto con elementos de corte (bicarbonato), una hoja de cúter y $125.600 en efectivo.
La fiscalía le atribuyó el delito de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización en concurso real con tenencia de arma de guerra.
Ante el pedido de preventiva de la fiscalía, el juez Borgonovo dispuso que quede en libertad con la obligación de presentarse diariamente en la Comisaría 23.



























