La escultura, emplazada en un punto panorámico privilegiado del Norte neuquino, se suma al circuito religioso de más de 700 kilómetros. El gobernador Rolando Figueroa remarcó que se trata de “la primera de las grandes obras que vamos a hacer para poder reivindicar que, a partir del turismo y la religión, también se puede crecer”.